Cuelgo cuadros como quien intenta tapar una grieta en la pared. Decoro esquinas, mezclo colores, intento que el mate parezca ritual cuando en realidad es refugio. Le hablo lindo a la mañana, como si bastara para que me devuelva algo, un estimulo, una alegría. Pero la calma no llega no se compra, así nomas por internet Entonces barro, ordeno, muevo el sillón, compro pintura blanca para tapar el ruido de mis pensamientos Todo tiene un porqué, pero nunca lo digo en voz alta. El drama empieza en silencio: una idea, una incomodidad, una vocecita que dice "no hay color que tape la angustia". Me hago preguntas que no quiero responder, mientras hago cosas que nadie me pidió. hacer para no sentir, decorar para no hablar, romantizar para no romper. Y si me rompo, que sea con gracia. Que parezca un chiste. Que duela con estilo pero siempre en silencio Porque si lloro, exagero. Si me río, nadie me cree. Me cansé de hablar en código. De disfrazar lo real ...